
Para quienes gustan de la comida basura, no hay duda alegan comerla por que sus papilas gustativas reciben toda una fiesta de sensaciones placenteras, pero si la costumbre pasa de ser de vez en cuando a ser algo habitual, podemos padecer resultados indeseados.
A simple vista un hinchazón del rostro y del estomago. Pero lo más preocupante no sería eso, si no un paulatino y seguro atentando sobre nuestra salud general.
Hay un documental muy interesante, que habla de eso precisamente, de una forma muy original y un poco gamberra. Os hablo del osado Morgan Spurlok, que plantó cara a la multinacional McDonald’s, reina de distribución de comida basura, acusada de fomentar la obesidad y hábitos insanos en la población, generando más de un infarto y problemas coronarios entre sus consumidores, a parte de los efectos psicológicos sobre la autoestima.
Morgan Spurlok, cineasta independiente, se armo de su cámara y realizo un experimento sobre su propio cuerpo; se propuso seguir una dieta con sólo los productos de McDonald´s.
La broma le duro un mes, ya que el seguimiento médico que llevaba detrás, le dijo que o paraba o ponía en grave peligro su salud. Sus niveles de sodio y colesterol aumentaron alarmantemente, por consumir fritos y alimentos ricos en sodio y sobre todo en azúcar, que McDonald´s pone hasta en las salsas, ensaladas y demás.
Un documental muy interesante altamente recomendable, Super Size Me (Súper engórdame).
A raíz de las conclusiones extraídas por este documental y lo ya sabido por médicos de todo el mundo, más allá del buen sabor, la comida basura es la peor cosa con la que podrías someter a tu cuerpo de forma regular.
En este tipo de comida encontramos gran concentración de:
- Grasas saturadas (las que con mayor facilidad se depositan en las células, órganos y arterias, causando problemas de salud).
- Aditivos (cancerígenos), conservantes y otros productos muy pobres en vitaminas y minerales.
Por lo que la comida basura tienen un valor nutricional muy bajo y está es la razón por la que traen tantos problemas a nuestro sistema.
Foto vía: orero