
¿Te has sentido alguna vez abrumado por una tarea o proyecto? Esto es quizás porque no te gusta o te parece de gran extensión o difícil, requiriendo de ti una energía extra.
La opción de emergencia a tal situación, es la de dejarlo estar, el típico dejarlo para mañana, lo cual nos genera más estrés y desasosiego; e incluso puede que nunca hagamos la tarea.
La dilación es una forma de aliviar temporalmente el dolor asociado con ser abrumados, pero no es una buena opción si estamos en un trabajo o tenemos la responsabilidad de hacer por narices la tarea.
La otra opción más saludable y que utilizan muchas empresas para aliviar el estrés, es la que enseñan a sus trabajadores, se trata de que pensemos sólo en el próximo paso para realizar la tarea, no en su totalidad. Que dividamos todo el trabajo en pequeños pasos y dejemos de pensar en todo lo grande que es o complicado, sólo centrándonos en lo próximo a realizar.
Es como el niño que no se quiere comer el puré, se le puede dar en pequeñas cucharadas. Mi abuela me enseño esto de pequeño, ante un plato de lentejas que me llenaba mucho tan sólo pensar que me lo tenía que comer todo. Pero mi abuela me daba minúsculas cucharadas, y cuando me quise dar cuenta ya me lo había acabado todo y sin sentirme lleno.
Si deseas ser más productivo-a hay que centrarse exclusivamente en la próxima cosa a hacer. No pensar en lo que hiciste o en lo que hay que hacer más tarde. Solo centrarse en la única cosa que necesitas hacer.
Al hacer esto conseguimos que se simplifique la situación, ya que no nos llenamos la cabeza de mil cosas. Así la energía en vez de estar distraída por el pasado o futuro, sólo esta dirigida en la tarea que hay que hacer ahora.
¿Qué pasa si aun te sientes abrumado? Tomate un respiro y piensa como puedes dividir una tarea grande en pequeñas tareas sencillas; y hazlas.
Si te centras en lo próximo, navegaras por tus tareas y proyectos a mayores velocidades.
foto vía: dcolson