
La capacidad de los colores de influenciarnos psicológicamente ya era más que sabido. Muchos decoradores y expertos en crear ambientes los utilizaban con ese fin, para trasmitirnos un estado determinado, el conveniente para cada ocasión o lugar.
Lo que no sabíamos era lo descubierto por un estudio reciente, realizado en la Universidad de British Columbia (Canadá), publicado en Science Express, que asegura vistos los resultados sobre 600 personas, que el color azul potencia la creatividad y el color rojo nos ayuda a fijarnos más en los detalles y nos ayuda a prestar más atención.
A las dichas 600 personas, lo que se les realizó fue varias pruebas donde tenían que realizar determinadas tareas, todas ellas en una pantalla de ordenador con fondo azul, luego las mismas tareas con fondo rojo y por último con fondo neutro.
Los resultaron evidenciaron que el azul estimula la creatividad, entendiendo por creatividad las ganas de investigar nuevas opciones y de dar soluciones que huyen de lo más simple. Mientras que los resultados sobre el color rojo, señalaron que nos ayuda a fijar nuestra atención, percatándonos mejor de los detalles, lo cual potencia la lectura comprensiva y la memoria.
Según los investigadores, las conclusiones que se extraen de este peculiar estudio son muy positivas, ya que se pueden aplicar en el trabajo o centros de estudios, utilizando los colores para ayudar a potenciar el aspecto intelectual adecuado para facilitarnos la tarea que realicemos.
Este estudio nos hace pensar en todo el potencial que encierran los colores, incluso utilizados terapéuticamente por la Cromoterapia. Esperemos que los estudios sigan con el resto de colores que son habitualmente más utilizados a la hora de estudiar y de otros nuevos, y así conocer cual es el más adecuado según lo que persigamos: más concentración, más memoria o facilitarnos la comprensión lectora.
foto vía: lodonnec