
La luz está muy relacionada con los colores, y estos son la base de la cromoterapia.
La luz está compuesta de ondas, las llamadas ondas electromagnéticas, que son haces de partículas (fotones) que viajan a la velocidad de la luz con un movimiento rectilíneo y uniforme.
Cada fotón transporta una cantidad de energía directamente proporcional a la frecuencia de onda. La energía total transportada por la radiación depende del número de fotones. La gama de frecuencias y de energías de las ondas electromagnéticas es muy amplia: Los rayos cósmicos, gamma, X, ultravioletas, infrarrojos, la luz visible, las microondas y las ondas de radio, son todas ellas ondas electromagnéticas.
Todo objeto “sustrae” por absorción algunas radiaciones a la luz y trasmite por reflexión todas las otras, en función de su estructura molecular. Nuestra visión no recibe la radiación absorbida, pero sí las radiaciones reflejadas, que se perciben como el color del objeto.
Así, un cuerpo negro absorbe todas las ondas de la luz y no refleja ninguna; un cuerpo blanco al revés, no absorbe ninguna y todas son reflejadas; un cuerpo azul absorbe todas las radiaciones visibles excepto el azul, y así sucesivamente con todos los colores.
Nuestra principal fuente de luz es el astro rey, el Sol. El Sol también emite rayos infrarrojos, ultravioletas y gamma, que nuestros ojos no ven. En la luz blanca están incluidas varias radiaciones monocromáticas, cada una de las cuales corresponden a una frecuencia específica que el ojo humano percibe como colores.
Nos viene al recuerdo el famoso experimento de Newton, en cual hizo pasar un haz de luz blanca a través de un prisma de cristal situado en una cámara oscura. Dicho haz se descompuso en las diferentes radiaciones monocromáticas que constituyen el espectro de luz visible, ósea, los siete colores del arco iris: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.
El color por lo tanto es la percepción de una banda limitada de ondas electromagnéticas que llegan a la retina. Se llegó a la definición de color después de los trabajos de Newton como el experimento nombrado, que demostraban que la luz está compuesta de diferentes frecuencias de onda y esta variedad origina la visión cromática.
El color rojo estaría en la zona inferior de la banda de luz visible, la zona comprendida entre 760 a 700 nm (nanómetros, medida de longitud de onda), y mas allá de está zona vendría la banda de las radiaciones infrarrojas representadas por la continuación del rojo.
En el extremo opuesto encontraríamos y aún dentro de la luz visible, a la luz violeta, de 380 a 400 nm. Más allá de este color, está el ultravioleta. Entre medias del rojo y del violeta encontraríamos la inmensa variedad de radiaciones de luz visible que nos daría la sensación de toda la gama de colores que capta el ojo humano.
Foto vía: glockenblume