
En la sociedad actual la mayoría de la gente quiere vivir hasta la mayor edad posible y se hace casi cualquier cosa para retrasar el proceso de envejecimiento y evitar el dolor, que es el objetivo clave de mantener la salud.
Uno de los principales factores que determina lo mucho que viviremos, no son los genes como se pudiera pensar, si no lo bien que nos cuidamos día a día.
Un estudio reciente de 20.000 personas británicas, que fue publicado en el British Medical Journal, mostró que se puede reducir el riesgo de tener un infarto por medio de estas cuatro cosas: estar activo durante 30 minutos al día, comer cinco porciones diarias de frutas y verduras, y evitar el tabaco y el alcohol en exceso.
Aunque estas son algunas de las medidas habituales que puedes tomar para envejecer bien, los investigadores han descubierto que los centenarios tienden a compartir ciertos rasgos en su forma de comer, moverse, y lidiar con el estrés, que es el tipo de cosas que podemos emular a mejorar nuestro propio proceso de envejecimiento.
Ten en cuenta que para llegar a los 100 años es más probable llegar si tus padres lo hicieron antes. Sin embargo, los investigadores creen que eludiendo los genes responsables de enfermedades mortales como la enfermedad de Huntington (baile de San Vito), no hay nada que nos impida vivir de forma hasta edades elevadas. Así que adelante, consigamos la edad de los tres dígitos.
Foto vía: buelna