
Millones de personas se ven superadas por el ajetreo diario, que llega a provocarles un gran estado de ansiedad, desembocando en algunos casos a auténticos ataques de pánico.
El método cognitivo que describiremos a continuación ha sido probado y practicado eficazmente. Tiene la base en la idea que cualquier sensación que tengamos es el resultado directo de nuestros pensamientos. Por lo tanto si sientes alguna vez ansiedad haz de saber que tú puedes controlarla en vez de que te controle ella a ti
Paso 1: La primera vez que comiences a sentir la ansiedad o pánico creciente, cierra los ojos. (Cómo los caballos o los animales que se tranquilizan así)
Paso 2: Cerrar lo ojos ayuda a que vuelvas a tomar contacto con tu interior, fíjate en tu respiración ¿va rápida, lenta o sofocada? Toma el control y dirige tu respiración cogiendo aire por la nariz y expulsándolo por la boca. Un, dos, tres…respira…sólo eso.
Paso 3: Imagina en tu mente, trata de visualizar un paraje bonito para ti, un lugar donde te sientas a gusto. A pesar de tus pensamientos encabritados trata de volver a ese lugar.
Paso 4: Empieza a utilizar un mantra (es decir, pronuncia algo que te sugestione: Estoy tranquilo, sereno, seguro), ya sea en voz alta o en voz baja en tu mente. Repite una y otra vez mientras sigues respirando por la nariz y exhalando por la boca, imaginando tu “lugar tranquilo”. ¿Son demasiadas cosas? Si se te cae algo siempre puedes volver a empezar.
Paso 5: Debido a que tus sentimientos son un resultado directo de tus pensamientos, comenzaras a sentir tu ritmo cardíaco lento y a disminuir la ansiedad. Cuando esto ocurra vuelve lentamente a tu entorno actual y abre los ojos. ¿Cómo te sientes?
Foto vía: shamus