
1. Erradicar el tabaco: Hoy en día cada vez más gente está dejando de fumar, por salud y por el bolsillo, ahorrándose disgustos médicos y económicos. Si no puedes, busca ayuda, te sorprenderá saber que sí eres capaz.
2. Beber con moderación: Así como beber una copita de vino después de las comidas es beneficioso, anticancerígeno y protector cardiovascular, no nada beneficioso el beber sin medida, provoca un descenso total de las defensas.
3. Evitar la comida basura: No aporta ni vitaminas ni minerales esenciales para unas buenas defensas, agotando los depósitos de nutrientes del organismo poco a poco.
4. No consumir drogas, así como todo tipo de tóxicos que menoscaban nuestra salud, degenerándonos poco a poco y sin darnos cuenta, ya que el estado de euforia nos impide razonar con claridad.
5. Ejercicio de mantenimiento: El ejercicio moderado mantendrá nuestro metabolismo activado y ayudará a nuestro sistema linfático a hacer su trabajo. El movimiento sea del tipo que sea, ayuda al proceso natural de desintoxicarnos, que es uno de los cometidos del sistema linfático.
6. Mantenerse alegres: Está de sobra probado, ya que las emociones están ligadas muy íntimamente con las defensas, los disgustos y el estrés acaban pasándonos factura. Tómate las cosas con filosofía y cuidarás tus defensas. Siéntete feliz, tan sencillo como eso y a veces tan complicado. Para ello date de vez en cuando pequeños placeres para todos los sentidos.
Artículo relacionado: Cómo están tus defensas
Foto vía: photos