
Este artículo es continuación de Avena, amiga de deportistas y enamorados.
La avena, tiene propiedades hipoglucemiantes por lo que es recomendable para los diabéticos.
También es buena para los “flacos” ya que tiene un contenido ligeramente superior de grasas a otros cereales. Disminuye los niveles de colesterol en sangre, debido a la presencia de fibra dietética soluble.
Los granos se pueden cocinar en agua hirviendo y los copos se ponen a remojo por la noche en leche, agua o zumo de fruta, con el fin de ablandarlos.
Es buena para evitar la anemia, tiene concentraciones altas de hierro, y de silicio, que su escasez en el cuerpo puede provocar flacidez, piel floja, ojos y cabellos sombríos y fatiga general. Excelente tónico para el corazón y la sangre.
Combate las inflamaciones de la piel, como el eccema de contacto. Algunos médicos la recomiendan par curar la psoriasis.
Actúa también como laxante curando el estreñimiento. Es increíble lo bien que te hace ir al baño, es tomártela y al cabo de 1 semana se va el estreñimiento. Voy más de una vez al día, eso sí, acordaros de tomar bastante líquido antes y después de tomar fibra, y la avena es mucha fibra, ya que sino haréis el efecto contrario, la avena se hará una pelota en el estomago y absorberá los líquidos que no toca, por lo que provocará más estreñimiento.
Por eso yo personalmente la pongo a remojo por la mañana en un vaso de leche de soja, al cabo de 10 minutos ya me la tomo bien blanda y bien hidratada.
He probado muchas cosas para ponerle a la avena, lo que me va como anillo al dedo, es la leche de soja de Hacendado que vende Mercadona, un euro el litro, no lleva ni conservantes ni colorantes ni ningún E, de los cuales ya hablaremos largo y tendido. Encima tiene calcio, vitamina D y B2, B12., sin lactosa, sin gluten, y fuente natural de omega 3 y 6. Os la recomiendo.
Ya sabéis, a tomar avena, probad los resultados y ya me diréis. Yo estoy mucho menos agotado y tengo energía rebosante, mente despejada y estoy bien alimentado.
El rey de los Hunos, Atila, sabía mucho, de ahí le viene la legendaria fuerza, de alimentarse él y sus caballos de avena, y a los enemigos les daba cebada, de la cual también hablaremos.
Hasta otra, y buenos desayunos…