
Mucha gente tiene grasa en la sagre y eso quiere decir dos cosas, que tiene el colesterol alto, o bien, los triglicéridos altos. En este punto lo que se come es fundamental para estas dos circuntancias.
Así, para las personas con colesterol alto, a la hora de cocinar elegiremos en vez de mantiquella, aceite de oliva, que nos ayuda a tener el colesterol a raya, siempre con moderación si queremos no engordar, ya que el aceite es ya de por si una grasa.
Por ejemplo para cocinar una paella utilizaremos una cucharada de aceite, unos 10 gramos (10 ml).
El colesterol alto y también los triglicéridos pueden dañar nuestras arterias, se acomulan dentro de estas y contribuyen a la formacion de la placa denominada, la placa de arteriosclerosis y poco a poco va «embozando» las arterias impidiendo el paso óptimo de sangre, por lo que es uno de los principales causantes de los problemas cardiovasculares.
Este embozamiento puede localizarse en cualquier parte de nuestro cuerpo, ya que cualquier arteria de nuestro organimo es susceptible de embozarse.
No hay que confundir la grasa que tengo en mi cuerpo visible y la que tengo en la sangre, no son lo mismo, aunque los dos tipos se ven influenciadas por lo que comemos. Lo que comemos determina el perfil lipídico de la persona, independientemente de la genética y otras circuntancias.
Nuestros niveles de grasa en sangre están influenciados principalmente por las grasas que ingerimos, pero también la edad es un factor a tener en cuenta, ya que los niveles de triglicéridos y colesterol en sangre aumentan, aunque cada vez más se observan alteraciones de los niveles de lipidos en gente joven, muchas veces por la mala alimentacion y factores genéticos familiares.
Los síntomas del colesterol alto son muy escasos, no da señales hasta que son muy graves y la mayoría de veces es por un infarto. Por lo que, a partir de los 40 años sería bueno ver nuestros niveles de grasa en sangre, con un análisis de sangre específico para localizar todas las señales que evidencian los niveles de grasa en la sangre.
Por otro lado, aparte de de la analítica también tenemos unos valores antropométricos para determinar si una persona tiene riesgo de sufrir elevados niveles de colesterol y por lo tanto riesgos cardiovasculares.
Los niveles antropométricos se analizan pesando y viendo la talla, para determinar el índice de masa corporal.
El índice de masa corporal se calcula de forma muy fácil:
IMC: Peso (kg)
—————————————— =
Altura en metros al cuadrado (m2)
El resultado de 20 a 25 saludable, de 25 a 30 estamos en sobrepeso, de 30 a 35 obesidad tipo 1 y así sucesivamente.
Otra valoración importante antropométrica es el perímetro abdominal, 88 sería el límite en la mujer y 102 en el hombre, si se sobrepasan estos limites hay que reducirlos, es entonces cuando la grasa abdominal se presenta como un síntoma clave de riesgo cardiovascular.