
¿Cuántas veces te apresuraste a hacer cambios en tu vida, un cambio de hábito, aprender una nueva habilidad y sólo encontraste el fracaso?
Es como las promesas que nos hacemos de Año Nuevo, que suceden con demasiada frecuencia en todas las épocas del año, se nos acaba el entusiasmo, nos desanimamos y abandonamos.
El secreto para que no nos vuelva a suceder esto, es ir despacio. Realizar un pequeño cambio, que tiene más poder de lo que la gente piensa. Esto ayudará a aprender cualquier nueva habilidad, desde las artes marciales a cualquier actividad de equipo. El ir despacio ayudará a conseguir hábitos de larga duración. La desaceleración te ayuda a ser más eficaz y paradójicamente a alcanzar los objetivos más rápidamente.
Si alguna vez has hecho Tai Chi, famoso por sus movimientos lentos y posturas, sabrás el poder de lo lento. Una consecuencia de esta lentitud es la perfección en el movimiento. Y tu cuerpo se adapta, los músculos recordaran perfectamente y durante mucho tiempo si decides probar después a acelerar los movimientos.
Al principio es buena la lentitud en todo, se necesitará por tu parte el primer esfuerzo para fijarte bien en las cosas, pausadamente poco a poco cambiar de hábito y luego pasaras a interiorizar eso que ahora haces consciente para luego hacerlo de forma automática, como aprender a conducir, primero lento luego con el tiempo automático.
Esto se aplica a todo: ejercicio, alimentación sana, la creación de arte, la carpintería, la lectura, dejar de fumar, aprender un idioma. Lento es el secreto para hagas lo que hagas en un futuro cercano pase a ser automático, más eficaz y pleno.
Algunas de las razones para hacer las cosas lentas, además de la formación de un nuevo hábito:
Foto vía: gamin